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26 may 2026

Ejercicio 2- Narra desde dos perspectivas

Observador- Ella 


Ahí estaba de nuevo, con su elegante sonrisa de blanca dentadura, hoyuelos formándose en sus mejillas, no pude evitar recorrerlo con la mirada, sus ojos azules enfocados en la laptop delante de él, sus fuertes y largos dedos tomando la taza de café, dos cubos de azúcar, como le gustaba, sus labios se entreabrieron al tocar la orilla de la taza, el líquido se deslizó por su garganta, su piel moviéndose con el movimiento, un poco más abajo, la camisa siempre abierta de los primeros botones, mostrando un poco de sus clavículas, su pecho subiendo y bajando lentamente mientras respiraba, me imaginé recorriéndolo, delineando sus marcados pectorales, mordisqueando suavemente su formada nuez de adán, para terminar saboreando sus carnosos labios, notó mi mirada y dejó de mirar la pantalla, bajé la mirada y me escondí detrás del mostrador, el lugar donde pertenecía, el lugar que nunca debería dejar, mientras sentía como su atención posada en mi encendía mis mejillas y mi piel acalorada por la intensidad.


Observado- Él

Nuevamente había acudido a la cafetería de siempre, café americano con dos cubos de azúcar, la mirada esquiva de la cajera, tomé mi lugar al fondo del establecimiento y lo sentí, como el fuego recorría mi rostro, mi cuello y bajaba lentamente, no era la primera vez que lo experimentaba, pero cada que intentaba descifrar el origen me encontraba con la nada, hasta ese momento, pude sentir el anhelo, la intensidad y quizá un poco la envidia, ¿a qué exactamente? no estaba seguro hasta que mis ojos se cruzaron con los de ella, la chica detrás del mostrador, al notarse descubierta desvió la mirada y se escondió, mi respiración suave y controlada, como todo a mi alrededor, excepto por ella, que miraba y huía, lanzaba el anzuelo y cuando por fin lograba atrapar a su presa, la soltaba, una sonrisa burlona se dibujó en mis labios, mis dedos recorrieron la taza en mi mano, acariciándola, mientras mi mirada se posaba en la de ella..


23 jul 2024

Mientras espero

Escrito 1:

Era una noche cálida de verano, así como las de película chusca de romance, cuando él apareció.
Primero, un olor, algo extrañamente familiar, como flor de azahar o esa loción que usan los ancianos; después le siguió la sombra, que aparecía todas las madrugadas, mirándome fijamente, desde el velo de la entrada, siguiendo con el tacto, la sensación de electricidad internandose, las yemas ardientes, el cuerpo estrujado. La culminación fue el caos, la mezcla de olores, de sensaciones y sabores; toda la masa encontrándose en mi, sobre mi y para mí en un eterno silencio.

Escrito 2:

¿Cómo olvidarte?

Si te siento recorriendo mis entrañas,
Sacudiendo mis rincones como un torbellino tambaleando mis paredes.

¿Cómo olvidarte?

Si la memoria te revive constante,
Me devora cuál fuego en brasas, al punto de enloquecer.

¿Sabes cómo olvidarte?

Con un click que desaparece todo, que borra la banalidad de mi sapiencia, el sueño y anhelo se esfuman diluyendose en mi cruor.



2 oct 2022

INKN OCTOBER FEST

 Como método de regresar a las andadas, me he propuesto escribir textos relacionados o mas bien inspirados en dibujos de una amiga que está participando en el ink october fest. so...ahí vamos:


DIA 1- GÁRGOLA BY CINTHIA REJON

Si alguna vez creí que ser adulto sería fácil, vaya que he fallado miserablemente. Crecí viendo a mis padres tomar decisiones sin rechistar, hacer la comida, atender una casa, trabajar e ir de compras con una sonrisa en el rostro, todo de las mil maravillas como cualquier persona normal ¿o no era así?

Cuando cumplí la edad suficiente para valerme por mi misma, di de golpe contra la pared, el suelo y todo aquello que se pudiese poner delante, creía que todo sería como siempre, al final, si mis padres pudieron salir adelante y mantener una familia con la sonrisa en el rostro ¿porqué yo no podría?, grave error, jamás pensé que hoy estaría sentada sola en esta habitación pensando una y otra vez en las acciones inadecuadas que realicé, creyendo que no soy suficientemente fuerte, ni valiente y mucho menos adulta para seguir con esto, temo decirle a ellos mi sentir, puesto que sé que no le tomarán la importancia que necesito, mis pensamientos se detienen en una sola solución…. Desaparecer.

 

DIA 2- ESCABULLIRSE BY CINTHIA REJÓN


¿Es suficiente lo que hago? ¿vale la pena seguir así?, varías veces al día me he estado preguntando eso, llevo días sintiéndome miserable, tengo una familia que me ama, un buen trabajo, pero lo que mas anhelo sencillamente se me escabulle de las manos ¿realmente he hecho todo mal? ¿no soy suficiente?, a veces, sólo a veces, me gustaría difuminarme, nadar a la deriva, no pensar, no sentir…y más que nada, no tener que tomar decisiones, ¿está mal? No…no es incorrecto, solo es…escapar.

.Continuará.....

19 abr 2020

Prímula de Otoño

Chismoseando en mi disco duro externo, según para encontrar las historias que no he terminado,encontré éste cuento que realicé para una tarea final cuando iba a bellas artes...aunque jamás tuvo revisión y lo dejé así hasta la fecha jajaja....ahora lo comparto.

****



PRÍMULA [1] DE OTOÑO

— ¡Isaac baja ya de una buena vez!
— ¡Ya voy!...solo unos minutos y…. ¡Listo!
Cerré la laptop y la guarde en su sitio; había estado trabajando en la tarea del día siguiente, no me gustaba dejar todo al final, ser vanagloriado y salir en el cuadro de honor era algo que me hacía olvidar momentáneamente el lugar que compartía con esa mujer que se hacía decir mi madre y esa niña, mi hermanastra.
Apenas bajé las escaleras recibí como todos los días el regaño de mi madre, “¿Que hacías allá arriba? ¡Debes obedecer a la primera! ¡Tenias que ser hijo de ese hombre!”; esas palabras las repetía una y otra vez desde que había cumplido los doce. Pareciera que el parecido que tenía con mi padre era tan grande e insoportable para ella que la estimulaba a seguirme fastidiando los días.
— Entiende esto Isaac, si no fuera porque ese bueno para nada paga tus estudios y manutención, no estarías viviendo bajo este techo, se agradecido de que te cuido. Aunque me repugne la idea soy tu madre y tienes que obedecerme quieras o no.
La miré de abajo hacia arriba estudiándola, no comprendía como aquella horrible mujer me había dado a luz, los recuerdos de infancia quisieron entrar a mi mente pero la mirada severa y los brazos cruzados de mi progenitora me hicieron desviarlos, aquellos recuerdos jamás regresarían.
— ¿has escuchado? ¡Responde niño irrespetuoso!
— Si madre, he escuchado. No volveré a hacerlo, discúlpame.
Quería huir, desaparecer, salir corriendo de la cocina hacia la calle y no volver jamás, pero no podía hacerlo, al menos no ese día ya que mi padre iría a buscarme.
— Maaa, maaa, ¡quiero un dulce!
 Nataly mi cielo, claro que sí hermosa. Toma cariño.
Y ahí estaba como todos los días mi hermanita menor, hija de otro hombre, mi madre luego de haber sido abandonada por mi padre biológico, había estado con un hombre dando como fruto a aquella niña de sonrisa angelical simulada, la conocía a la perfección, usaba la adoración de mi madre para obtener lo que quería, incluso aunque eso fuese mío.
Comí en silencio, Nataly después de haber devorado el dulce, se había sentado cerca de mí y no había parado de hablar sobre su día en la escuela. Harto de tanto dialogo sin sentido me retiré a mi cuarto a esperar al único que realmente quería, Dominic, Mi padre.

— ¡Isaac tu padre ha llegado, baja de inmediato!
No tuvo que volvérmelo a repetir, en un segundo tomé mi maleta y baje como rayo a encontrarme con mi padre, él si me quería, se notaba en sus ojos cuando me miraba y en sus brazos cuando me rodeaba. Amaba sobre todas las cosas a mi padre, era todo para mí.
— ¡Dominic! Vámonos ya, adiós madre, adiós Nataly
— Hey Isaac… ¿Cuántas veces te he dicho que me llames papá?
— Pero tu nombre suena mejor…además eres aún muy joven para que te llame papá…
 Oh…tienes razón, vamos entonces Isaac.
Eso era algo que siempre discutíamos mi padre y yo. A mi realmente nunca me gustó decirle padre, sabía que lo era pero no había convivido mucho con él como para que salieran naturales esas palabras, por lo que había optado por llamarle por su nombre de pila.
Ese día fui con mi padre al parque de atracciones, luego al cine y al final  me llevo a un restaurante que se me hizo bastante infantil, pero no importaba. Adoraba pasar el tiempo con aquel hombre, su sonrisa me hacía sentir en confianza, cómodo y sobretodo amado.
Debido a que era ya muy tarde, me quedé en su departamento, nunca en los fines de semana que había estado con él me había quedado, pero ese día por razones misteriosas, a mi parecer, mi madre había aceptado dejarme a pasar la noche. Cada vez pensaba más a menudo que ella quería deshacerse de mí y dejarme con mi padre, eso hubiese sido maravilloso pero como menor de edad, no podía hacerlo, al fin de cuentas, la patria protestad era de ella y no de Dominic.
— Que inusual que tu madre te haya dejado quedarte…
— ¿Inusual? Creo que esta deshaciéndose de mi, después de todo ya tiene a la hijita que tanto quería.
— Hijo no digas esas cosas, ella te quiere… a su manera, pero te quiere…
— ¿quererme?, debes estar bromeando, le importo un comino, siempre me echa en cara que me parezco a ti, no le interesa mi vida, nunca ha ido a ninguna junta escolar. ¿Sabes? Soy el único en mi aula que ha estado dos años consecutivos en el cuadro de honor.
— ¡Felicidades hijo!, oh…tenías que ser un genio como tu padre.
Las pláticas que sostenía serias con mi padre siempre terminaban en risa, por lo que la presión que sentía de la semana desaparecía en su presencia. Después de unas botanas nos fuimos a dormir; a pesar de que quería dormir a su lado, él me dejó en la habitación de invitados excusando que su cama era muy pequeña para ambos. Resignado tuve que conformarme.

Era de madrugada cuando el sonido de una puerta me despertó, cheque mi celular, efectivamente, eran las tres de la mañana. Me levanté enseguida, ese sonido me había dejado intranquilo por lo que decidí salir y revisar la casa, si encontraba un ladrón saldría corriendo en búsqueda de mi padre. Lo primero que revise fue la sala, no encontré nada salvo una chaqueta que no había visto en la noche colgada en el perchero, decidí regresar en mis pasos y checar la cocina, igualmente nada; entonces otro ruido, de madera rechinando me hizo subir ir directamente a la habitación de mi padre, el sonido provenía de ahí, sin pensarlo dos veces y con el corazón en la boca abrí la puerta encontrándome algo que jamás habría pensado.
Dominic estaba ahí delante mis ojos con una mujer encima, pude ver como su miembro entraba y salía del sexo de aquella desconocida, el cuerpo de la mujer se hacia atrás, los senos se movían como si fuesen gelatinas, algo que me hizo llevar la mano a la boca y causarme nauseas, pude oír los gemidos guturales de mi padre aunados con los de la mujer. Mi cuerpo se congelo en la puerta, ellos no me habían visto, agradecí a la oscuridad reinante que ellos no hubiesen notado mi presencia.
       — Oh…si…Dominic….
La voz chillona de la chica retumbó en mis oídos, los tape enseguida y di unos pasos hacia atrás chocando con la puerta, el sonido ocasiono que ambos miraran hacia mi dirección y detuvieran sus movimientos.
       — ¡Isaac sal de aquí!
Sentí un dolor punzante en mi pecho, lleve mi mano en puño hacia este y obedecí a mi padre; corrí hacia la habitación de invitados y me encerré. Apenas entré las lágrimas inundaron mis ojos a pesar de que mi entrepierna se sentía caliente, algo extraño me estaba sucediendo, me tire a la cama y cubrí con las sábanas. Después de eso no pude volver a dormir, desperté muy temprano. Traté de irme sin ser visto pero fui interceptado por mi padre, el cual me miraba con el rostro preocupado o al menos así me lo pareció.
— Hijo…no, Isaac tenemos que hablar. De hombre a hombre.
Negué con la cabeza, lo menos quería era seguir mirándolo, algo dentro de mi hervía, mi cabeza dolía de la desvelada y las lágrimas. El ignoró mi petición, me tomo del brazo y me obligó a seguirlo hasta su cuarto. Cerré los ojos al entrar, no quería volver a ver a esa mujer.
Después de que mi padre me explicara el asunto relacionado a aquella mujer misteriosa, no volví a verle; a pesar de que iba a casa por mi lo evité a toda costa, ver su rostro sonriente me dolía; pensar en que esos cálidos brazos rodeaban a aquella mujer me hacía enfadar. Fue entonces que me di cuenta de mis sentimientos, no era simple cariño fraternal lo que sentía hacía mi padre, era algo más, que nunca había experimentado. Deseaba a mi padre como aquella mujer con la que yacía todas las noches.

Pasó un mes, no pude olvidar aquella escena, se repetía una y otra vez en mi mente. Mi madre nunca preguntó el motivo del cambio repentino, nuevamente estaba haciéndome a un lado. No fue hasta que ya no soporté más la situación en casa que volví a ver a Dominic.
— ¡Isaac que has hecho!
— Nada madre.
— No mientas jovencito. Es obvio que has hecho algo, si no, ese inútil no hubiese dejado de mandar el dinero.
— No es mi culpa madre. Seguro lo anda gastando en su nueva novia.
— ¿Nueva novia dices?, ¡pero que descarado! Arreglare esto ahora mismo.
— haz lo que quieras. Me voy a mi cuarto. No me molestes.
Ella iba a replicar pero hui antes de que lograra cacharme. Nataly me miró de mala manera en el camino, obviamente la niña ahora me odiaba más que antes, sin el dinero de mi padre ella no podía obtener los lujos a los cuales estaba acostumbrada. Ignorándola me encerré en mi habitación, no soportaba más ser solo un objeto para esa mujer, amaba a mi padre e iba a hacerlo responsable, era su hijo, no podría negarse; con la decisión tomada arregle una maleta con todo lo necesario para el plan que había estado maquilando y esa misma noche me escapé de casa.
Mi padre me recibió con los brazos abiertos  y las lágrimas a flor de piel, él no tenía idea de porque lo había rechazado todo ese tiempo. Esa noche la novia de mi padre no se encontraba en casa, aproveché la situación, Dominic me dejó dormir con él.
— Buenas noches Isaac.
— Buenas noches padre.
Note como el reaccionó a las palabras, había hecho mi anotación, ahora solo faltaba lo demás y así él nunca me dejaría.
— Padre…sobre lo de hace un mes…quisiera preguntarte, ¿Qué se siente tener sexo?
— ¿Qué dices hijo? ¿Por eso me has estado evitando? Te daba vergüenza verme…
— En parte. Pero no es todo. Te evitaba por el simple hecho de que me dio envidia.
Mi padre se incorporó en la cama, me miró con una ceja levantada y una sonrisa picara dibujada en sus labios. Me incorporé a la cama y lo miré fijamente.
— ¿te gustó mi novia?
— No. Ella no fue la que me gustó. Si no tú pene dentro de ella. Tenia envidia de eso.
El abrió los ojos sorprendido. Aprovechando su sopor me coloque encima  de él montándolo de la cadera, tome sus brazos y amarré primero una muñeca a la cabecera de la cama y la otra en el otro lado. Él se quedó quieto como si no comprendiera la situación; me incline hacia él y lo bese como había visto en el colegio, la calle y las novelas estúpidas que mi madre solía adorar.
El trató de quitarme de encima con su cuerpo pero el movimiento de mi cadera lo detuvo. Noté entonces que mi plan estaba funcionando, pude sentir algo duro topar con mi trasero por encima del bóxer. Logró separarse de mi boca, trate de besarlo nuevamente pero movió el rostro hacia un lado esquivándome.
— ¡Bájate ahora mismo!
— No. Quiero que me hagas lo que le hacías a aquella mujer. Padre. Por favor.
Le susurré al oído. Dominic volvió a empujarme con su pelvis, pero solo logró que mi trasero rozara mas con su bulto que se elevaba aun mas, me aferre a su cuello.
— ¡Basta Isaac!
— ¡No!
El volvió a empujarme pero lo besé, lamí sus labios haciéndole entreabrir la boca, deslice mi lengua dentro de la cavidad; la acción lo desconcertó un momento, aproveche para deshacerme con una mano de mi bóxer. Él se quedo piedra cuando vio mi cuerpo inferior desnudo y mi pene imponente mirando hacia el con liquido pre seminal deslizándose por el eje.
— Hijo. Déjate de estupideces. Debí hablar contigo sobre esto antes. Vamos bájate.
Ignorándolo le tomé con una mano el sexo y deslicé mis dedos desde la punta hasta el final. Dominic emitió un suave gemido. Seguí masturbándolo, el líquido pre seminal se comenzó a derramar, mi mano que lo masturbaba esparció por todo su eje aquel líquido, me había puesto al tanto del sexo gay, y a falta de vaselina, use aquello. Antes de que mi padre pudiese detenerme me coloque sobre su pene erguido y baje las caderas poco a poco. El gimió más fuerte, me miraba entre sorprendido y algo más que no atine a describir; apenas mi cuerpo se acostumbró a la intrusión baje las caderas por completo.
— Hijo…basta….
— No es hijo...es Isaac.
Espere unos momentos para subir y luego volver a bajar en un ritmo pausado, dolió mas de lo que había pensado pero no quería dejarlo, ignorando el dolor que me recorría todo el cuerpo, seguí empalándome, primero lentamente  y después de un rato mis caderas se movían frenéticamente, bajando y subiendo. El dejo de hablar, sus gemidos inundaron la habitación. El olor de su perfume masculino llego a mis fosas nasales, le mire con los ojos entreabiertos, sus mejillas estaban cubiertas en lágrimas.
— No te sientas culpable Dominic
Llevé mi mano hacia su mejilla acariciándola pero él desvió el rostro, entendí entonces que lo estaba haciendo sufrir. Mi corazón volvió a doler, me deslicé fuera de él y rodé a su lado.
— Te amo Dominic. Soy un adolescente pero se lo que siento. Así que no digas que son locuras.
— Desátame Isaac.
Algo temeroso lo desaté, apenas estuvieron sus manos libres se abalanzo hacia mi y me abrazo. Escondí mi rostro en su pecho y me solté a llorar.
— Es mi culpa hijo. Debí estar contigo antes.
Seguí llorando en su pecho, sus manos acariciaban mi espalda reconfortándome. Una parte de mi se sentía mal por lo que había hecho y la otra estaba satisfecha; separé mi rostro de su pecho y lo miré fijamente.
— Dominic te amo. No te cases con esa mujer. Déjame vivir aquí contigo.
— Hijo… no sé que decirte. Estas equivocado. No me amas de esa manera.
— ¡No estoy equivocado!
Molesto me separé de él empujándolo, me levanté deprisa y me puse el pijama. Él se levanto de la cama y me tomo del brazo.
— Vamos. Duerme. Ya hablaremos mañana.
Me zafé del agarre y camine hacia la puerta con maleta en mano, el trato de detenerme pero antes de que pudiera hacerlo yo ya había corrido fuera del departamento.

Desde entonces no he vuelto a ver a mi familia, terminé en un albergue, y desde aquí estoy contando mi historia, el inicio y fin de mi primer amor.

FIN



24 sept 2019

Texto random


Bueno, debido a que quiero intentar volver a escribir sin tanta traba y porque es una manera de poder reducir la energía que fluye en mi cabeza, empezaré con ejercicios de escritura diarios o solamente escribir lo que se me venga a la cabeza o tenga a mi mano, como ahora, estoy en el trabajo sin nada que hacer, puesto que ya realicé todo lo que debía realizar por el día de hoy, y encontré una pila, entonces, hablaré de ella:




De la punta sobresale una protuberancia de sensación lisa, se puede apreciar el brillo platinado de su cuerpo cuando los rayos la impregnan directo, está vestida, porta un traje gris claro con letras blancas y azules, probablemente sea el nombre de quien le creó o solamente una mera decoración, ni tan ligera, ni tan pesada, tiene una sensación liviana si es comparada con otros artefactos, pero, no pasa desapercibida, es más, tiene una utilidad única, la cual puede ser renovable, es decir, si se coloca en una especie de aparato que recargue su energía, o puede no ser renovable y sencillamente servir a su patria y perecer en ello.
Muchos dicen que no pueden deshacerse de ella fácilmente, incluso el mismo fabricante lo manifiesta, con el claro logo de “no tirarse a la basura”, la vida de éste pedazo de material alcalino según las inscripciones en si misma, será tan efímera que apenas te darás cuenta de su existencia, hasta que por causa de ella, tu placer sea mermado.




Ahí murió la energía...creo que deberé hacerlo más seguido, mi objetivo será terminar todas aquellas historias inconclusas desde hace muchos años.


22 sept 2019

Nameless 22-09-19


Escrito random que se me ocurrió xD no tiene pies ni cabeza, pero bah...aquí se los dejo.

********

Se levantó al sentir el roce de los rayos del sol sobre su rostro, miró a su alrededor sin lograr identificar el lugar.

— ¿Dónde estoy? — se preguntó mientras se levantaba de la cama, al caer la sábana notó su desnudez, regresó a la cama y se cubrió de nueva cuenta con las sábanas.
— ¿Por qué estoy desnudo? — volvió a preguntarse, cerró los ojos tratando de recordar, pero por más que lo intentaba nada aparecía en su mente, entonces un movimiento en la cama le hizo mirar a su costado.

Al lado de él yacía un chico pelinegro de cabellera rizada, en sus labios tenía dibujada una sonrisa de satisfacción, se movió hacia un lado logrando que las sábanas cayeran un poco dejando apreciar su pálido pecho, el cual estaba cubierto de marcas rojas.

El castaño se levantó sorprendido comprendiendo la situación, llevó una mano hacia su cabellera confundido, al parecer había tenido sexo con aquel joven, pero no recordaba nada en lo absoluto, probó moverse un poco en la cama a fin de identificar algún dolor, pero nada punzó, dolió o se sintió incómodo, entonces se preguntó si había sido él el que había…hecho eso con el otro, aún más confundido, escondió el rostro entre sus manos.

Entonces la puerta se abrió y por ella entró otro joven, el cual parecía mayor que él, de cabellera negra larga recogida en una coleta, solo vestía unos pantalones y su pecho estaba al descubierto. El castaño se le quedó mirando estupefacto, ahora no solamente había estado con uno, resulta que se había metido en un famoso “menage trois”; él hombre pelinegro notó la expresión del chico y reaccionó con una sonrisa de lado a lado.

— veo que has despertado — le dijo mientras caminaba en dirección a éste.  El castaño volvió a subirse a la cama buscando protección entre las sábanas, lo cual provocó una risilla en el mayor, a lo cual el castaño respondió con las mejillas encendidas.

— ¿quién eres? — preguntó el castaño con recelo mirando al otro fijamente, en su mirada se notaba que estaba asustado, confundido y furioso a la vez. El mayor negó con la cabeza y detuvo su paso a unos centímetros de la cama.

— Parece que has perdido la memoria ¿tan espléndido fue? — respondió el pelinegro en tono burlesco para posteriormente tomar asiento en la cama del lado del desconocido que yacía plácidamente dormido pese al ruido que estaban ellos dos generando.

El castaño reconoció enseguida ese tono burlón y familiar. Solo conocía a una persona que sería capaz de hacer eso, y esa persona se suponía que debía estar prácticamente al otro lado del mundo, o al menos con esa idea se había cuando se fue hace más de cinco años.

— Alexander…no puede ser ¡¿No estabas en Australia?! — exclamó sorprendido el castaño mientras se levantaba nuevamente de la cama, no sin antes tomar la almohada que le había servido al parecer para dormir, para cubrirse la zona púbica. Alexander dirigió su mirada a la zona que el castaño trataba de ocultar y volvió a reírse.

 Debido a la fuerte voz del castaño, el otro chico en la cama despertó, abrió los ojos y enfocó su vista en Alexander, le dirigió una cálida sonrisa.

— mmm… ¿ya es de día? — preguntó incorporándose en la cama, miró al chico al lado de la cama y le dedicó una dulce sonrisa para luego regresar su mirada a Alexander.

— Ven a despertar como se debe a ésta princesa — dijo el chico recién despertado extendiendo ambos brazos hacía Alexander. El castaño pasó su mirada a la escena que se estaba desarrollando ante sus ojos.

Alexander murmuró algo que sonó como “Niño mimado” y tomó en brazos al otro, acto seguido le plantó un beso superficial en los labios que fue intensificándose hasta escuchar los sonidos de las lenguas jugando entre sus bocas, en un momento del beso Alexander miró de soslayo al otro que parecía aturdido, el cual, al verse atrapado, desvió la mirada.

Alexander notó la vergüenza de éste, sonrió maliciosamente y besó al menor que le abrazaba con mayor pasión que antes, así acariciando con su lengua la del otro a modo que se pudiese ver mientras una de sus manos le acariciaba la espalda delineándole la columna, El menor se estremeció ante las caricias. Alexander dejó de besarlo y miró al ojiverde.

— ¿No quieres unirte Andrew? —  preguntó Alexander mientras hacía que el menor le soltara y lo volteaba hacia Andrew.

Andrew se impactó aún más al ver al chico que Alexander había estado besando segundos atrás, el joven tenía las mejillas teñidas de rojo, y su cuerpo parecía como de porcelana, blanco y delicado, sin contar los rizos que caían en su rostro dándole la imagen de un ser celestial.

Su respiración se tornó dificultosa en cuanto el hermoso joven extendió su mano hacia él y le miró con los ojos de un azul intenso, Andrew tragó saliva cuando su mirada pasó a la parte baja del joven, cerciorándose de si realmente era un hombre, al notar el evidente bulto debajo de las sábanas se sintió sucio, por lo que desvió rápidamente la mirada.

— ¿Por qué te avergüenzas? — preguntó Alexander mientras abrazaba el chico delante suyo por la cintura — si esto ya lo has visto antes — agregó destapando al joven y tomando en una de sus manos el miembro del menor, el cual se veía claramente erecto y algo brillante por el líquido pre seminal.

— ah… ¡no toques tan de repente! — se quejó el hermoso desconocido llevando una mano hacia la mano que tomaba su miembro.

— enseñémosle como es divertirse Dake — le susurró al oído Alexander mientras una de sus manos comenzaba a moverse en el eje del mismo, Dake llevó la cabeza hacia atrás descansando en el hombro del pelinegro, Alexander aprovechó para acariciar con su otra mano el pecho del menor, deslizándose desde el abdomen hacia arriba lentamente, Dake soltó un leve gemido.

— Parece que la droga no ha salido completamente de tu sistema — agregó Alexander dejando de acariciarlo y empujándolo levemente para que se recostara en la cama, Andrew sintió que la escena se iba a salir de sus manos, por lo que sin importarle que lo vieran, lanzó la almohada a la cama, tomó la primera ropa que vio en el suelo y corrió a encerrarse en lo que supuso sería el baño.

Ya dentro del baño, Andrew se sentó en el inodoro y respiró profundamente tratando de recordar cómo había llegado a ese lugar y peor, como había terminado metiéndose con Alexander y el desconocido Dake, volvió a respirar para calmarse y decidió que tenía que huir de ahí cuanto antes, por lo que se metió la ropa olvidándose de que no llevaría interiores y cuando terminó, se miró al espejo, pudo reconocer el rostro de alguien que había salido de juerga por las ojeras bastante visibles, de igual manera logró visualizar marcas rojas que comenzaban a ponerse moradas alrededor de su cuello, sin duda, aquello no podría ocultarlo por el momento, se sintió muy avergonzado, trato de buscar algún reloj o algo que tuviera la hora, pero no halló nada, parecía más bien el baño de un hotel, por lo que volvió a sentarse en el inodoro y esperó a que Alexander y el otro, Dake, terminaran lo que fuesen a terminar.

En algún momento mientras esperaba sentado en el inodoro, escuchó los sonoros gemidos de quien, supuso, sería Dake, avergonzado trató de taparse los oídos, fue entonces que llego, como un flashazo, todo lo que había ocurrido la noche anterior, y recordó que, en efecto, él había sido partícipe de aquel juego.

**
Cuerpos sudorosos se entrelazaban entre sí en la pista de baile, él mismo era parte de ese conjunto, borracho como se encontraba, no reparó en que unas manos lo habían atrapado de la cintura y él mismo se encontraba untando su pecho en un hermoso desconocido, mientras éste le rodeaba del cuello, el hombre tras él empujó un poco su cadera hacia Andrew y en un movimiento circular restregó su erección por encima del pantalón.

… Unos momentos después ya se encontraba en una habitación besando desesperado al desconocido de cabello negro, mientras que el otro se dedicaba a darle pequeños besos en la espalda desnuda.
Dos lenguas se posaron en su sexo, sintió como se entrelazaban al momento de subir por el eje, su cuerpo se agitó ante tanto placer, soltó un sonoro gemido cuando el pelinegro pasó la punta de la lengua por el glande, miles de estrellas quisieron asomarse en su visión...

… — Relájate Andy, disfrutarás como no tienes idea — le susurró el pelinegro a Andrew mientras le acariciaba las nalgas, en algún momento habían cambiado de posición y su pene, antes atendido, ahora se sentía cobijado de calidez, miró hacia abajo encontrándose a un sonrosado joven, el cual le miraba como los ojos llenos de lujuria y soltaba un leve gemido, Andrew notó como su pene enfundado se introducía en aquella cavidad, fue su primera experiencia y la estaba disfrutando como loco, entonces sintió que algo duro se posó entre sus nalgas...

**

Andrew se levantó del inodoro asustado, no recordaba al cien por ciento, pero estaba seguro que él había tenido sexo gay, el primer sexo gay en toda su vida, nunca había pensado que haría aquello, y peor aún, con un desconocido y, sobretodo, con su hermano mayor. se acercó a la puerta y pegó el oído, en algún momento mientras recordaba, los sonidos se había detenido, por lo que quiso comprobar que aquellos dos habían al fin terminado.

— ¿No piensas salir de ahí? — escuchó la voz de su hermano al otro lado, sonaba cerca, por lo que Andrew supuso se encontraría parado delante de la puerta, Andrew apoyó su frente en la misma y suspiró, ahora no sabía cómo iba a enfrentar la situación, su cuerpo no dolía, pero sus recuerdos le hicieron ver que claramente había tenido sexo con el hombre al otro lado, había practicado el incesto, sentía una mezcla de emociones inexplicable, que oscilaban entre culpa y placer.

— Ya se fue Dake, sal un momento, creo que debemos hablar — volvió a escuchar el castaño, pero esta vez un poco más lejos, aún con el corazón al mil y los nervios a flor de piel, decidió que debía salir del baño, al menos ya no estaba desnudo y eso le hacía sentir un tanto valiente, quizá, menos del 2%, pero era algo.

Respirando profundamente, Andrew salió del baño y se encontró a su hermano con la camisa a medio poner sentado en la cama, él al verlo hizo un ademán para que se sentara a su lado, a lo que Andrew respondió con una negativa, se acercó unos pasos, dejando una considerable distancia para que el otro no pudiera alcanzarlo por si las dudas.

— Alex, no comprendo que hacemos aquí y mucho menos… — dijo Andrew para luego desviar la mirada y agregar en voz baja — que hayamos tenido sexo — aclaró su garganta y se obligó a enfrentar la mirada de su hermano, la cual se veía bastante tranquila para la situación que estaban enfrentando.

Alexander llevó su cabeza hacia atrás un poco, más que preocupado, parecía cansado, cruzo las piernas y regresó su vista a Andrew.

— ¿Recuerdas cuando me fui? O más bien… ¿tienes idea porque me fui? — interrogó Alexander aún sin moverse de su sitio manteniendo la mirada firme en el castaño.

Andrew llevó una mano hacia su brazo nerviso a la vez que desviaba nuevamente la mirada, negó con la cabeza y se acercó un paso hacía su hermano. Alexander al ver la reacción del menor, decidió levantarse y acercarse a él, lo cual ocasionó que Andrew tratara de alejarse, lo cual el otro no permitió tomándole del brazo.

Andrew sintió la calidez de los dedos de Alexander sobre su piel, otro recuerdo de la noche anterior se coló en su cabeza, más bien, una simple frase “he querido hacer esto desde hace mucho tiempo…eres todo para mi Andy” , entonces sintió como todas las piezas encajaban, incapaz de poder en ese momento dar una respuesta que no sonara a balbuceo, optó por no huir, bajar la mirada y susurrar — pensé que te habías hartado de mi — al terminar la oración sintió que era jalado hacia el pecho del mayor, se fundieron en un abrazo, el cual Andrew se dio cuenta que necesitaba como respirar, soltó todo el aire contenido y se dejó abrazar por el mayor.

— No soportaba tener estas emociones por ti, eran incorrectas, inmorales, temía que me odiaras si te enterabas y peor aún, que te alejaran de mi — dijo Alexander al oído de Andrew, éste se estremeció con el aliento cálido de su hermano y de igual manera comprendió, era cierto, cuando su hermano se fue, apenas él iba a cumplir los doce.

**
— ¡No te vayas! — exclamó Andrew aferrándose con fuerza a su hermano mayor. ese día Alexander había llegado a casa con la noticia que se iría a estudiar al extranjero, que había conseguido una beca y que partía en una semana, todos habían sido tomados por sorpresa, sobretodo, Andrew, el cual había reaccionado gritándole que lo odiaba y durante la semana se había recluido a su habitación evitando por completo el contacto con él.
La semana había pasado y ahora Alexander se encontraba en la puerta de la casa, no había podido abrirla cuando Andrew corrió hacia él y lo abrazó con fuerza. Los padres de los chicos bajaron la mirada y decidieron darles un momento a solas, por lo que salieron de la casa para terminar de alistar el automóvil.

— Andy pequeño, tengo que hacerlo — respondió Alexander con una muy dulce voz a su hermanito, al tiempo que trataba de separarlo tranquilamente de su cuerpo. Andrew reaccionó abrazándose aún más a él. — no me hagas esto — escuchó Andy al tiempo que Alexander le devolvía el abrazo con fuerza, haciendo que descuidara el agarre, momento que el mayor aprovechó para zafarse y empujarlo lejos de sí.

— cuídate, te quiero — fue la última frase que escuchó Andrew de su hermano antes de que cerrara la puerta en sus narices y se fuera para siempre, o eso pensó en esos momentos, de su vida.

**
— Han pasado ocho años desde entonces, no supimos de ti todo ese tiempo… — Andrew murmuró en el abrazo, al tiempo que cerraba los ojos y se dejaba sostener, en esos momentos se sintió en el lugar correcto, todo el nerviosismo que había sentido minutos atrás se desvaneció, no pudo evitar sentir el calor que el cuerpo de su hermano emanaba, repentinamente se sintió comodo, tanto que no se percató cuando fue arrastrado a la cama, quedó debajo de Alexander y de un momento a otro sus labios se unieron en un casto beso, cuando se separaron Andrew comprendió algo.

— Siento que aunque seamos hermanos, esto no es incorrecto ¿verdad? — comentó Andrew mientras rodeaba del cuello a su hermano para acercarlo nuevamente a él.

  el amor jamás será incorrecto Andy — respondió Andrew y besó su mejilla, luego su frente y junto la suya con la de él. — Traté todo este tiempo de olvidarme de éstas emociones, incluso salí con varias personas, chicos y chicas, el de anoche fue una de esas conquistas de momento, anoche…no pude evitar no llevarte conmigo, no me arrepiento de nada, bueno, quizá de haberte metido en un trío siendo tu primera vez — dijo Alexander con los ojos cerrados, aún encima de Andrew.

— ¿Quién dijo que lo fue? — respondió Adrew juguetón, a lo que Alexander se levantó un poco para mirarle a los ojos con una sonrisa ladeada en el rostro, claramente diciendo “eso ni tú te lo crees”. Andrew rodó los ojos y dejó caer los brazos a sus costados.

— De acuerdo, tú ganas, fue mi primera vez con un hombre, pero no era virgen ¿tienes en cuenta que tengo 20 años?, he tenido muchas novias desde que cumplí los 15 — se jactó el menor sonriéndole al otro. Alexander sonrió y rodó a un costado de él, se colocó de lado para mirarlo. — ¿Entonces el pequeño miedoso y penoso niño que conocí años atrás desapareció y se volvió en todo un gigoló? — comentó el mayor al tiempo que acariciaba el pecho de su hermanito por encima de la ropa.

— No tanto así, pero si tuve varias novias y claramente bastante sexo, pero… — se colocó de lado mirando a su hermano, acercó unos centímetros su rostro al de él y beso su mejilla — Montártela con tu hermano es mil veces mejor que cualquier mujer — agregó susurrándole al oído, para luego empujarlo y quedar encima de él.

— ¿La próxima no involucres a un tío cualquiera va? No me agrada tener que compartirte — se quejó Andrew mientras se acomodaba en el regazo de su hermano.

— Lo dice quien claramente dijo la semana pasada “¿y si jugamos a que nos encontramos en el bar y tenemos un trío con algún tipo guapo o al menos pasable?”— comentó Alexander con el tono cantadito que Andrew usaba mientras tomaba de la cintura de éste. Andrew se carcajeó al ver la pésima representación de sí mismo que Alex intentó hacer.

  Vamos a tener que dejar estos juegos y hablando de eso… — Andrew comenzó a menear la cadera encima de Alexander, el cual enseguida se crispó por el roce y sintió como su cuerpo reaccionaba. — ¿Tuviste sexo con ese niñato? — preguntó acercando su rostro al otro. Alexander besó cálidamente sus labios.

— Sabes que jamás te sería infiel…solo tú puedes meterla en el agujero de otro, en mi caso…con esto — tomo con ambas manos las nalgas de Andrew, las apretó suavemente — me basta y sobra — dicho esto se fundieron en un apasionado beso.

Si bien, ellos llevaban una relación no tan convencional, sus padres habían decido cortar lazos con ellos y dejarlos ser, después de todo, 8 años de separación no habían bastado para separarlos; ahora con Alexander de 27 años y Andrew de 20, podían hacer y deshacer lo que quisieran en su vida, y así lo hicieron desde que se reencontraron hace un año en un antro de mala muerte a las afueras de la ciudad.

Fin

2 ago 2018

De vuelta a casa

Dos días atrás nuestro gato desapareció, no sabemos en qué momento y que sucedió, todos en casa estábamos distraídos, el gato de 5 meses había estado saliendo al frente a la calle días atrás; nuestra intuición y exploración de los hechos nos indicaron que alguien lo había tomado, pero no teníamos evidencia alguna, incluso los vecinos no sabían nada, ese día el clima estaba extraño y hubieron posibles indicios de que algo pasaría; después de buscarlo durante todo ese día gritando su nombre y llamándolo, no nos dimos por vencidos, rezamos por el al día siguiente todos los miembros de la familia, oramos porque quien lo tuviera entrara en razón y lo dejara libre para que volviera a nosotros, puesto que antes que un gato cualquiera, es parte de nuestra familia, hoy me levantó la voz emocionada de mi madre, ¿seria posible que Draco, nuestro gato, hubiera regresado?, salí a verificar y efectivamente él regresó, se veía asustado y hambriento, comió y tomo mucha agua para al final quedar dormido en la cama que compartía con su madre adoptiva desde hace 5 meses.Hoy es un día de júbilo porque nuestro familiar ha regresado a casa.

27 jul 2018

Predestinado-Historia corta

Hoy me entró una escena en la cabeza y decidí escribirla, esto es lo que salió jajaja.






**

— entonces, a ver si lo entiendo, ¿ustedes dos están juntos? — preguntó por enésima ocasión Hirotaro a la pareja que le miraba desde el otro lado de la mesa — y, además, tú eres un beta y tú un alfa — agregó señalando a cada uno respectivamente.
— No es tan raro de ver estos días, no todo se basa en la pareja predestinada — comentó Suzuki tomando la mano de su novio, Kirya sobre la mesa, el cual respondió entrelazando sus dedos con él y dándole una sonrisa.
— Pero…estás consciente que si tu amado Kirya, sin ofender hermano —- realizó un ademán de cabeza hacia el mencionado — llega a encontrar a su omega destinado, pues ¿lo más seguro es que termine yéndose con él? — agregó cruzándose de brazo mientras hacía ademán de negación con la cabeza.
Suzuki bajó la mirada y mordió su labio inferior, era cierto que, si algo así llegara a suceder, había muy alta probabilidad que kirya se fuera de su lado; kirya notó la inseguridad de su novio y apretó su mano haciendo que Suzuki lo volteara a ver.
— Después de cinco años, ¿crees que voy a dejarte por algo que es casi imposible que suceda? — lo cuestionó el hombre mientras llevaba su mano libre a la mejilla del otro y la acariciaba. — sabes que te amo y eres el único para mí — agregó sonriéndole.
Suzuki sonrió devuelta y suspiró aliviado, por un instante había sentido que todo aquello que había estado ocultando acerca de sus inseguridades, iba a ponerle a prueba en ese momento, pero al ver la mirada y sonrisa de su novio, sintió que nada iría mal.
—demonios, que cursis — comentó Hirotaro rodando los ojos para luego levantar la mano y llamar al mesero.

Suzuki estaba a punto de desechar por completo la idea que su novio lo dejase por la leyenda de la pareja predestinada cuando sintió un olor característico, el dulce aroma de aquella raza que más temía, un omega, pasó rápidamente su mirada a dicho omega, era un hombre joven de cabellos ondulados corto, lucía una esbelta figura envuelta en una ropa de mesero y le dedicó a su amigo, el cual estaba pidiendo algo que no alcanzaba a escuchar, una sonrisa tan deslumbrante que él sintió la necesidad de salir de ahí, como si no perteneciera.
Bastó solo un segundo, en el que el omega recién llegado y kirya cruzaran miradas, Suzuki vio todo en cámara lenta, como su novio volteaba de inmediato a la presencia del mesero y como éste al verlo cambió su expresión sonriente a una asombrada y sonrojada, y como su novio le sonreía de la misma manera en la que a él le había sonreído la primera vez que se dijeron te amo.
Para Suzuki estaba todo muy claro, ése chico hermoso que atendía aquella cafetería que se les ocurrió visitar ese día, era la pareja destinada de Kirya, no había motivo entonces para que él siguiera ahí, con el corazón estrechándose y las lágrimas amenazando con salir, Suzuki se levantó de la mesa.
—Discúlpenme ambos, recordé que tengo un trabajo que terminar, nos vemos mañana — dicho esto, Suzuki hizo una media reverencia a ambos, dejo algo de dinero en la mesa y salió a paso veloz de la cafetería.

Hirotaro que había visto como la expresión de su amigo cambiaba de alegría a tristeza se preocupó, por lo que enseguida se levantó para seguirlo.
—¿Se encuentra bien? — preguntó el hermoso omega a Hirotaro mientras llevaba una mano al hombro de éste, Hirotaro lo volteó a ver y luego a Kirya, el cual no se había emitido palabra alguna, pero en su rostro se lograba ver la preocupación.
Hirotaro suspiró y volvió a sentarse, miró al omega y le sonrió — no pasa nada, la cuenta por favor — el omega asintió con la cabeza, dio una rápida mirada al alfa que estaba sentado al otro lado y se retiró de la mesa.
—Iré por el — dijo kirya sacando su cartera para dejar el dinero de lo que había consumido.

Hirotaro negó con la cabeza — deberías dejarlo procesar todo y esperar a que él te contacte, siempre y cuanto te interese seguir estando a su lado, sino, ve por él y termina todo de una vez — dijo Hirotaro al tiempo que tomaba un sorbo de su café de la manera más tranquila del mundo.
Kirya se dio cuenta que Hirotaro tenía razón, ni él mismo había podido evitar que su cuerpo reaccionara ante la presencia del omega, era claro y evidente que ese muchacho delicado era su destinado, frunció el entrecejo molesto consigo mismo y suspiró derrotado, lo mejor sin duda, era dejar que Suzuki lo contactara.

*****
Suzuki miraba el techo de su habitación con sumo interés, después de haber salido casi corriendo del local, haber evitado que todo mundo viera como sus lágrimas caían sin cesar, había rentado unas películas y se había dedicado a verlas apenas llego a casa, sentía que no tenía sentido hacer todo lo que estaba haciendo, su pecho dolía horriblemente, si bien, no había cortado con kirya, era obvio que el amor que este sentía hacia él se esfumaría pronto, aún después de cinco años, incapaz de poder seguir pensando optó por dormirse y deseó que ese día jamás hubiese llegado o que al menos él fuera el omega destinado para kirya.

*****
Había pasado una semana del incidente, Suzuki no había querido hablar con kirya en todo ese tiempo, había estado dándole vueltas y vueltas a la situación, incluso había llamado a su mejor amigo, Hirotaro, para consultarle y éste solo le había dicho un “debes pensarlo por ti mismo amigo”  y le había colgado dejándolo con más dudas, incapaz de seguir así, decidió que al día siguiente, tempranito, iría a la casa de kirya y le plantearía la situación, quizás, muy en el fondo, podría el amor superar el instinto y los vínculos predestinados.

Al día siguiente Suzuki despertó más temprano de lo usual, lo primero que hizo fue tomarse una ducha con agua fría, necesitaba estar lo más racional posible y a la vez evitar que su novio…o ex novio, ya no estaba seguro, notara que toda esa semana se la había pasado llorando.

—bien, parece que soy un hombre de veintiséis saludable y de buen ver — se dijo así mismo frente al espejo mientras se colocaba un poco de loción, si iba a ir con su novio o no novio, tendría que lucir bien, no podía competir con la belleza de un omega y lo sabía, pero al menos podía dar lo mejor de sí.

Después de tomar un desayuno ligero, se encaminó a la casa de Kirya, se había sentido bien, seguro y tranquilo hasta que estuvo enfrente de la puerta de él, repentinamente sintió que su corazón se aceleraba y le faltaba la respiración, respirando profundamente trató de normalizar sus latidos.

Estaba a punto de tocar cuando Kirya abrió la puerta primero, por lo que encontrarlo frente a frente fue demasiado para Suzuki y terminó cayendo de rodillas.

—¡Suzuki! — exclamó kirya rápidamente ayudando a su novio a levantarse, pese a que estaba preocupado por la reciente reacción de éste, le alegraba en sobremanera verle ahí enfrente de él, la semana que habían estado separados había sido un sufrimiento y ahora que lo tenía delante, pensaba aclarar todas las cosas.
—demonios que poco masculino de mi parte — comentó Suzuki incorporándose con ayuda de Kirya, éste le sonrió y lo ayudó a adentrarse a la casa.

—nunca has sido muy masculino que digamos amor — respondió Kirya tomándolo de la cintura mientras lo dirigía hacia la sala. Suzuki sintió sus mejillas arder al tiempo que su corazón latir acelerado, había estado una semana sin sentir el cuerpo de su novio, sin oler su aroma, sin escuchar su voz, por lo que ahora tenerlo tan cerca era una tortura y su cuerpo solo quería decirle que le hiciera el amor ahí mismo, luchando contra sus emociones, Suzuki recobró la compostura y se apartó del agarre para caminar por su cuenta hacia la sala y tomar asiento en el sofá; recorrió la habitación con la vista en búsqueda de algo que le indicara que kirya había preferido al omega de la cafetería, pero no vio nada más que cosas que ambos habían estado comprando, no vivían juntos todavía, pero sin duda el lugar donde más rato pasaban, era la casa de kirya.

—vengo a…vengo a decirte que…hmm… — Suzuki comenzó a hablar, se sentía nervioso, no sabía cómo Kirya tomaría lo que le iba a decir, pero necesitaba decirlo, kirya por lo pronto prefirió dejarlo hablar y tomó asiento a su costado.
—la semana pasada conociste a tu pareja predestinada, y no lo niegues que vi tu expresión en ese momento y sentí el olor que ambos desprendieron — dijo mirándolo de soslayo lo más serio que podía, kirya asintió con la cabeza indicándole que continuara. — bueno…el caso es que tú y yo llevamos 5 años juntos, yo soy un beta y objetivamente jamás podré ser tu pareja predestinada y mucho menos te puedo dar una familia, o al menos no tan fácilmente — agregó desviando la mirada, kirya frunció el entrecejo sospechando hacia donde iba la conversación. — yo…yo realmente te amo demasiado y quisiera que seas feliz y estés con la persona que desees estar, incluso si no soy yo — continuó Suzuki tratando en vano de que sus lágrimas no cayeran de sus ojos, Kirya hizo un ademán de querer limpiarlas, pero Suzuki se lo impidió alejándose un poco de él el sofá, kirya dejó la mano en el aire y la bajo de inmediato mientras mordía su labio inferior frustrado — continúa — le pidió a Suzuki mientras se acomodaba nuevamente en el sofá.

Suzuki asintió con la cabeza, limpió sus lágrimas y respiró profundo — entonces…pensaba que si quieres, puedo hacerme a un lado para que estés con tu pareja predestinada o si no quieres pues…puedo seguir a tu lado hasta que sientas que ya no me quieres más y me dejes — concluyó Suzuki luchando nuevamente con no dejar a sus lágrimas salir, sabía que sus palabras eran una tontería, pero necesitaba expresarlo, aunque en ese momento lo que más necesitaba era ser sujetado por kirya, pero no lo diría, no quería sentirse como el que le robó la felicidad a su persona  amada.
Kirya suspiró fastidiado, dejó caer su cuerpo hacia atrás en el respaldo del sofá.
—Suzuki….admito que el chico ese en el momento despertó algo raro en mí, pero…sinceramente más que amor o enamoramiento, fue lujuria — declaró kirya tratando de sonar calmado, pero por alguna razón se sentía sumamente molesto y frustrado — pese a ello, no pienso tirar a la basura cinco años que he estado contigo por una simple calentura, en realidad, no me importa eso de la pareja destinada, ni que sea omega o no — continuó al tiempo que se levantaba y caminaba hacia Suzuki, el cual enseguida bajo la mirada y se encorvó asustado, podía sentir la tensión de Kirya en el aire, pese a ser beta, después de todos esos años, ahora podía identificar el estado anímico de su novio por las feromonas que desprendía inconscientemente.

Kirya notó el nerviosismo de Suzuki, respiró profundo para calmarse y se colocó de cuclillas frente a él.

—Suzuki, debes saber que no me enamoré de ti porque seas un beta, omega, alfa u lo que sea — le dijo mientras le tomaba las manos, Suzuki poso su mirada en la de kirya y trago saliva nervioso, pero a la vez feliz. — me enamore por quien eres, sin importar nada de eso y aún después de cinco años, sigo locamente enamorado de ti y eres al único que amo —agregó llevando ambas manos de Suzuki hacia sus labios, acto seguido deposito un beso en ambas. — destinado o no, tú eres el único que estará hoy y siempre a mi lado y a quien quiero que esté ahí, ¿lo entiendes? — terminó kirya sin dejar de mirarlo.

Suzuki asintió levemente con la cabeza y dejó que sus lágrimas afloraran al tiempo que rodeaba el cuello de su novio. — perdóname…yo pensé que…eso…te amo mucho — dijo entre sollozos Suzuki mientras se lanzaba a los brazos de su novio, el cual sonriente comenzó a depositar castos besos en la cabeza de éste.
—no más menospreciarte y mucho menos preocuparte por esas cosas de destinados o no, tu y yo, creamos nuestro propio destino juntos — dicho esto le dio un superficial beso a Suzuki, éste sonrió entre sollozos y le devolvió el beso. Ambos se miraron fijamente unos momentos mientras sonreían pensando en lo dichosos que habían sido al encontrarse el uno con el otro.

fin


11 abr 2018

11/04/18

Hoy ocurrió algo bastante raro para mi existencia... Hay un chico que llama la atención de la Uni, lo conocí en temporada de exámenes, una vez en que me fui en combi y no sé porque me llamó la atención.

Así que hoy luego de que conseguí su número y de repente le mando mensajes en whatsapp. Así que hoy me lo topé en que caminaba para subir las escaleras e hicimos contacto visual y me saludó :3... Y yo lo saludé así toda seria jajaja o eso pensé y pues terminé roja y emocionada en mi salón jajaja que horror... En fin, una experiencia más de amores en mi existencia ~

Pues es todo...a ver como se desarrollan las cosas jajaja si lo hace obvio xD

25 feb 2018

Random

He encontrado algo que escribí hace años, me pareció interesante lo que el romance hace a las personas, sin mas, lo comparto.


Una rosa he encontrado
Espinas la cubren por doquier
Sangre he derramado por ella
Mi cuerpo se ha desgarrado
Pero también he renacido
He descubierto aquella semilla
Oculta en el centro
La cual ilumina con su sonrisa
Y por la cual seré fiel caballero

Para proteger por la eternidad.

17 oct 2017

17-10-17




Si dijera que te amo ¿sería verdad?
o ¿simplemente estoy cegada por tu encanto?
Si dijera que te amo ¿me amarías igual?
o optarías por alejarte de mi lado
si tan sólo supiera que sientes por mí
saber si sonríes al pronunciar mi nombre,
al ver mi imagen en una fotografía;
No sabes cuanto desearía que me amases, 
entonces, si dijera que te amo ¿que responderías?
si dijera que te amo...tal vez no me amarías.

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